La Presidente propuso “conformar un acuerdo del Bicentenario”, en el que fuerzas políticas, sociales y empresariales apoyen el “desarrollo de mercado interno”. Aseguró que no habrá demandas salariales “abusivas”, al mismo tiempo que reclamó dejar de “relacionar salarios con inflación”.
Al hablar ante los dirigentes de la CGT en un almuerzo en la residencia de Olivos, la jefa de Estado dijo que este acuerdo debe tener como presupuesto “la certeza de que el desrrollo del mercado interno es condición sine qua non de cualquier proyecto en la Argentina para que haya viabilidad institucional y social”.
En su discurso, la mandataria dijo que durante el 2009 el crecimiento del mercado interno “permitió sortear la crisis” financiera internacional del año pasado.
En tal sentido, aseguró que hay que dejar de relacionar el aumento en los salarios de los trabajadores con la inflación y señaló que hay que retomar “procesos de financiamiento” y tener en cuenta que las crisis “algunos las viven o sobreviven, pero los trabajadores las sufren”.
“Ese tema de la inflación como fenómeno recurrente tiene que terminar con ese verso que es el salario de los trabajadores lo que provoca la inflación“, dijo la mandataria durante el almuerzo.
Agregó que “es necesario volver a conciliar la demanda con la oferta a través de procesos de financiamiento, para que el sostenimiento de la rentablidad empresaria se aumente, pero no por aumento de precios, sino de volumen, de mercado y de consumidores, para que no terminar en los cuellos de botella históricos que han terminado sepultando procesos económicos”.
En este marco, la Presidente afirmó que “reconozco a quienes están sentados aquí una autoridad por sobre el resto de los actores economía para hablar en serio de la crisis y como abordarla y resolverla porque desde 2003 a la fecha han tenido conducta y responsabilidad”.
“No ha habido ni habrá planteos como algunos preanuncian excesivos y desestabilizantes porque cada sector negocia según sus características”, sostuvo la mandataria ante decenas de dirigentes sindicales.
Joaquín y Catalina festejaron sus dos añitos